fbpx

Protección solar

Después de varias semanas confinados en casa, comenzamos a salir poco a  poco a la calle en una época en la que los días son más largos y la radiación solar es más intensa. Durante estos meses, han surgido muchas dudas sobre cómo podemos cuidar la piel durante y después del confinamiento, ya que el estrés, la falta de sueño, la luz azul y la alimentación pueden afectar a nuestra salud cutánea. Y puede parecer una obviedad, pero llevamos muchos días sin que nuestra piel esté expuesta constantemente a los agentes externos, como los rayos UV o la polución, por lo que es importante prestar una especial atención a su protección y preparación. La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo, es nuestra primera barrera de defensa que nos protege de las agresiones externas, por lo que mantenerla fuerte

Cada vez más personas son conscientes de la importancia de protegerse del sol en verano y de las enfermedades que puede causar a largo plazo, pero cuando volvemos de la playa y empieza a hacer frío la crema solar queda relegada al final del cajón. Sin embargo, las radiaciones atraviesan las nubes y aunque en invierno estamos menos tiempo al aire libre, es importante seguir protegiendo las zonas expuestas a diario en los meses de frío para evitar el daño solar. Así, la principal razón para usar protección solar todo el año, es para prevenir el cáncer de piel, pues hay muchas evidencias científicas de la influencia de la radiación solar en el desarrollo de la enfermedad. Y si eso no basta para convencer a cualquiera, usar crema solar ayuda a retrasar el envejecimiento  y mantener la piel joven, ya que la

En las últimas décadas la sociedad ha ido tomando cada vez más conciencia sobre el daño que puede provocar la radiación solar y la importancia de proteger la piel de la exposición al sol. Y no es de extrañar, pues hay muchos casos de cáncer de piel a pesar de ser uno de los más fáciles de prevenir. Sin embargo, muchas veces nuestra piel está expuesta a la radiación solar sin que seamos conscientes de ello, lo que provoca que el daño cutáneo se vaya acumulando casi sin darnos cuenta. Por eso en este artículo te vamos a contar los fallos más comunes que se suelen cometer en cuanto a protección solar y cómo podemos solucionarlos. Vayas donde vayas, ¡llévate la crema solar! Cuando vamos a la playa o a la piscina, normalmente ya tenemos más que asumido que es esencial echar

Cuando hablamos de quemarnos, prácticamente a todos nos viene a la cabeza una imagen de la playa en un día de pleno calor en agosto tumbados en la toalla con la sensación de que la piel nos arde. Y es que en muchas ocasiones asociamos quemarnos con el calor y la playa, pero la radiación solar no tiene por qué estar directamente relacionada con las altas temperaturas. Esto se debe a que las quemaduras solares las provocan los rayos ultravioletas, no el calor en sí, pues hay factores como las nubes, el viento o la altitud que hacen que disminuya la temperatura pero no la radiación. Los rayos ultravioletas o rayos UV es la radiación que llega desde el sol a la Tierra y, aunque la atmósfera nos protege de algunos, muchos otros llegan a la superficie. Esta radiación llega de

Cuando hablamos de cuidado de la piel, uno de los factores fundamentales es la hidratación. Mantener la piel hidratada no sólo nos da un aspecto luminoso, joven y saludable, sino que también evita la aparición de líneas de expresión y la pérdida de elasticidad a largo plazo. Además, tener la piel deshidratada puede llegar a ser bastante molesto, pues provoca tirantez, descamación e incluso prurito. Así pues, proporcionarle los cuidados adecuados hará que nos sintamos más guapas y más cómodas, sobre todo en esta época en la que solemos exponer al aire libre más zonas de nuestra piel. Por supuesto, la piel tiene su propio sistema de hidratación. Sin embargo, con la llegada del verano, hay muchos factores como la sudoración, la exposición al sol y al cloro, o las altas temperaturas, que hacen que la piel pierda mucho líquido. Por

Llega el verano y, con él, los días de playa y piscina, excursiones por el campo y actividades disfrutando del buen tiempo al aire libre. Sin embargo, hay que tener cuidado con el sol, pues por muy atractivo que nos resulte el bronceado, la exposición solar prolongada sin la protección adecuada puede provocar ciertos problemas en la piel como quemaduras o queratosis actínica, e incluso, en los peores casos, cáncer de piel.   1. Quemaduras solares Las quemaduras solares es el primer problema que aparece tras la exposición prolongada al sol, y también el más frecuente. Se caracterizan por el enrojecimiento de la piel, y suelen aparecer entre 4 y 24 horas después de la sobreexposición a los rayos UVA. Los síntomas pueden variar desde la piel sensible y caliente hasta ampollas, fiebre, escalofríos, naúseas o erupción cutánea en los casos más

El término queratosis actínica hace referencia a una serie de lesiones cutáneas a consecuencia del daño solar y que aparecen con mayor frecuencia, por tanto, en zonas de la piel habitualmente expuestas al sol. Dichas lesiones en la piel pueden manifestarse en forma de costra o escamas y suelen aparecer en áreas alopécicas del cuero cabelludo, cara, orejas, labios, dorso de las manos, antebrazos, hombros o cuello así como en otras partes del cuerpo expuestas a la radiación solar. La queratosis actínica también se la conoce como precáncer porque puede ser el primer paso de un carcinoma de células escamosas y las lesiones que provoca suelen crecer de forma lenta y progresiva, lo cual hace que los síntomas se manifiesten habitualmente en personas de edad avanzada. Por ello, es fundamental protegerse de los efectos negativos de la exposición solar de cara a prevenir este tipo

Con la llegada del verano, el sol aprieta más que nunca y nuestra piel se ve expuesta a su radiación con tan solo ir a trabajar o salir a comprar. Por ello, es fundamental tomarse en serio la necesidad de protegernos para evitar quemaduras que, en ocasiones, pueden derivar en algo más serio como alergias o cáncer de piel. Esto es algo a tener en cuenta durante los meses de verano y no únicamente cuando nos vamos de vacaciones. Y es que, aún sabiendo que debemos usar protector solar, todavía muchas personas arriesgan su salud por conseguir un bronceado intenso. Tener una piel bonita en verano no está reñido con protegerla y cuidarla, ya que existen cremas solares, como Prototype 50+, ricas en betaglucano y Uniprotect PT3, con acción reparadora y estimulación de la inmunidad de la piel. De esta forma, y