prurito Tag

El eczema atópico, también conocido como dermatitis atópica o simplemente eczema o eccema, es una patología cutánea bastante común que afecta al 10% de los bebés y niños aproximadamente. Se suele manifestar por primera vez en el primer año de vida y aparece como una erupción roja o grisácea, inflamatoria y pruriginosa, normalmente en las zonas de flexión como el interior de codos y rodillas. No se conoce la causa exacta de la dermatitis atópica, aunque posiblemente se debe a una combinación de condiciones hereditarias y cotidianas que desencadenan su aparición. Normalmente, los síntomas del eczema atópico son bastante sencillos de identificar. El primer signo de dermatitis atópica suele ser el enrojecimiento, descamación e inflamación de la piel, acompañado de un intenso picor. Lo más habitual es sentir la piel seca y rugosa, incluso llegando a formar ampollas y costras que

Cuando hablamos de cuidado de la piel, uno de los factores fundamentales es la hidratación. Mantener la piel hidratada no sólo nos da un aspecto luminoso, joven y saludable, sino que también evita la aparición de líneas de expresión y la pérdida de elasticidad a largo plazo. Además, tener la piel deshidratada puede llegar a ser bastante molesto, pues provoca tirantez, descamación e incluso prurito. Así pues, proporcionarle los cuidados adecuados hará que nos sintamos más guapas y más cómodas, sobre todo en esta época en la que solemos exponer al aire libre más zonas de nuestra piel. Por supuesto, la piel tiene su propio sistema de hidratación. Sin embargo, con la llegada del verano, hay muchos factores como la sudoración, la exposición al sol y al cloro, o las altas temperaturas, que hacen que la piel pierda mucho líquido. Por

A pesar de lo muchísimo que ha evolucionado la medicina a lo largo de la historia, las plantas siguen siendo un elemento clave en la composición de medicamentos y cosméticos dadas sus propiedades. Es el caso de la Chamaemelum nobile, más conocida como camomila, una planta que posee diferentes características antifúngicas, antibacterianas, aniflamatorias y antioxidantes, y tiene efectos farmacológicos que ayudan a tratar ciertas molestias como el prurito (picor), gracias a su extensa composición química: El α-bisabolol Es el mayor componente activo de la camomila y posee propiedades antiinflamatorias, curativas, calmantes y antimicrobianas. Es un ingrediente muy versátil que potencia la penetración dérmica, de ahí su presencia en muchas formulaciones cosméticas. El azuleno Es el aceite volátil mayoritario que se extrae de la flor de la camomila y es un componente antiirritante, ideal para cuidar las pieles más sensibles. Además, tal y como indica su nombre, aporta una tonalidad azulada a las formulaciones que lo