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La piel de los bebés es mucho más delicada, permeable y fina que la de un adulto. Por eso, se merece un mimo y cuidado especial, ya que tienen una piel muy frágil desde que nacen hasta los 3 años aproximadamente. Después del nacimiento, es normal que la piel de las extremidades y las manos esté algo arrugada, así como que se mude esa primera capa de piel y se le pelen las manos y muñecas, ¡no te asustes! Conforme va cumpliendo meses, su piel se normaliza y está suave e hidratada. Aún así, sigue siendo más fina, sensible y permeable, pues esta hipersensibilidad le resulta muy útil al bebé a la hora de conocer el mundo exterior y de percibir sensaciones. Por eso, es importante tomar algunas precauciones para evitar alteraciones cutáneas, aunque sin obsesionarnos con ello. La temperatura de la

Psoriasis es una palabra que probablemente hemos escuchado más de una vez, pues es una afección cutánea bastante común y que sufre un 2,3% de la población española. Sin embargo, en muchos casos no tenemos claro qué es y qué implica esta enfermedad. ¿Es contagiosa? ¿Se cura? ¿Cómo se manifiesta? En este artículo respondemos a las principales dudas y cuestiones que pueden surgir acerca de esta patología. ¿Qué es la psoriasis? Cuando hablamos de psoriasis nos referimos a una enfermedad frecuente de la piel que se caracteriza por la aparición de lesiones escamosas engrosadas e inflamadas que tienen su origen en un trastorno autoinmune. Este trastorno del sistema inmunológico provoca que las células de la última capa de la piel tengan un nivel de crecimiento mucho más rápido de lo normal, dando lugar a esas escamas blanquecinas que denominamos placas psoriásicas. No se

Con la llegada de la estación estival, es habitual la proliferación de insectos e incluso sufrir sus picaduras, especialmente en zonas de costa o montaña. Esto se debe principalmente a que en esta época los insectos son más activos porque es cuando se reproducen. Los protagonistas suelen ser los mosquitos, también abundan las avispas, abejas y arañas, entre otros. Aunque las picaduras normalmente no tienen mayor complicación que una ligera molestia, lo mejor es evitarlas, especialmente en personas alérgicas y niños. Evita las áreas donde los insectos tienen sus nidos. Los insectos normalmente hacen sus nidos o suelen acudir más a cubos de basura, balsas con agua, comida sin tapar y jardines en flor, sobre todo en zonas con rincones, grietas, aleros y huecos. Por eso, es importante tener un mayor cuidado en estos sitios, evitar hacer movimientos bruscos que los alerten

Cuando hablamos de cuidado de la piel, uno de los factores fundamentales es la hidratación. Mantener la piel hidratada no sólo nos da un aspecto luminoso, joven y saludable, sino que también evita la aparición de líneas de expresión y la pérdida de elasticidad a largo plazo. Además, tener la piel deshidratada puede llegar a ser bastante molesto, pues provoca tirantez, descamación e incluso prurito. Así pues, proporcionarle los cuidados adecuados hará que nos sintamos más guapas y más cómodas, sobre todo en esta época en la que solemos exponer al aire libre más zonas de nuestra piel. Por supuesto, la piel tiene su propio sistema de hidratación. Sin embargo, con la llegada del verano, hay muchos factores como la sudoración, la exposición al sol y al cloro, o las altas temperaturas, que hacen que la piel pierda mucho líquido. Por

La dermatitis atópica es una enfermedad de la piel caracterizada por sequedad, enrojecimiento y picor. Aunque es hereditaria, conocer los factores que influyen en los brotes ayuda a proteger la piel de forma constante y prolongada, y mantenerla protegida para evitar daños mayores. ¿Sabías que a las personas con dermatitis atópica les afecta incluso el contacto con el agua? No se trata de una patología contagiosa pero es imprescindible prestar atención a sus síntomas para tratarla adecuadamente, siempre con el seguimiento de un médico especialista. Causas Además de tener naturaleza genética, la dermatitis atópica puede aflorar por otras razones, como es el clima, ya que el frío intenso no le hace ningún bien a estas pieles sensibles. Otras causas son la contaminación, el género (las mujeres tienen un poco más de propensión a sufrir dermatitis atópica) y la edad de la madre,