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Qué es la costra láctea y cómo tratarla

Descubrir sobre el cuero cabelludo de nuestro bebé zonas enrojecidas y con escamas amarillentas puede llevar a cualquier padre o madre a asustarse. Sin embargo, este tipo de apariciones suelen estar asociadas a un trastorno inofensivo y bastante común entre los bebés llamado coloquialmente costra láctea, por lo que no debemos preocuparnos pues no es grave ni doloroso y generalmente los síntomas suelen desaparecer solos.

La costra láctea o dermatitis seborreica del lactante es una afección bastante habitual que suele aparecer durante las primeras semanas de vida del bebé. Aunque no se conoce con exactitud la causa, parece producirse por un exceso de estimulación de las glándulas sebáceas del cuero cabelludo del bebé debido a las hormonas maternas o a factores genéticos o medioambientales. También parece estar relacionada con la proliferación del hongo malasezzia furfur, que vive cómodamente en las pieles con mayor producción de sebo. Este exceso de sebo que producen las glándulas se presenta en forma de escamas o costras gruesas, aceitosas y amarillentas o marrones. Normalmente se produce en el cuero cabelludo, aunque también puede aparecer en orejas, cejas, pestañas, nariz, cuello, axilas o ingles (especialmente en la zona del pañal).

Esta afección no es contagiosa, y en la mayoría de los casos no resulta molesta para el bebé, aunque a veces las escamas resultan bastante aparatosas. Si bien es cierto que la costra láctea normalmente no requiere tratamiento, se puede tratar para evitar que se extienda o para ayudar a mitigar los síntomas. Para eliminar las escamas, lo aconsejable es masajear suavemente el cuero cabelludo del bebé con los dedos y lavarle el cabello con un champú suave para lactantes. También es aconsejable utilizar productos específicos para tratar la dermatitis seborreica como Oliprox crema, que hidrata y protege la piel gracias a sus vitaminas y ácidos grasos presentes en la manteca de karité. Además, gracias a su fácil absorción y máxima penetración de activos potencia el efecto antiinflamatorio y antifúngico de la crema y mejora rápidamente las condiciones de la piel con sólo una o dos aplicaciones al día. Puede usarse en diversas zonas del cuerpo para un cuidado más completo de la piel.

La costra láctea puede prevenirse lavándole el cabello a nuestro bebé un par de veces a la semana y peinándoselo con un cepillo infantil de cerdas suaves siguiendo la dirección del pelo. En cualquier caso, si la seborrea empeora, cubre extensas áreas del cuerpo, la piel empieza a supurar, el bebé presenta problemas para ganar peso o los síntomas permanecen en el tiempo (más de 3 o 4 meses), es aconsejable consultar a un pediatra especialista o dermatólogo lo antes posible y asegurarnos de que no se trata de una enfermedad cutánea distinta.

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