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La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria de la piel caracterizada por síntomas como piel seca, irritada y enrojecida, causando un picor de mayor o menor intensidad. Normalmente, es una patología que afecta a los niños, pues suele manifestarse durante la infancia y raramente aparece por primera vez en edad adulta, aunque puede pasar en algunos casos. También hay algunas personas que siguen teniendo dermatitis atópica después de la pubertad. Sin embargo, a pesar de ser menos común entre la población adulta, su aparición sigue provocando incómodas molestias y síntomas que pueden afectar gravemente al desarrollo de la vida cotidiana. Ahora bien, el diagnóstico de la dermatitis atópica en adultos es más complejo, pues la presencia de eccemas no suele ser tan frecuentes como en los niños y pueden localizarse en otras zonas. Por eso, si vemos que aparecen eccemas recurrentes

La piel es el mayor órgano del cuerpo y uno de los más expuestos, pues es el órgano que nos rodea y protege de los agentes del exterior, a la vez que es un reflejo de cómo estamos por dentro. Cuando se produce una herida, por ejemplo, comienza un complejo proceso biológico para reparar el tejido dañado a través de una serie de reacciones bioquímicas, que es lo que conocemos como cicatrización. En este proceso nuestro organismo requiere de vitaminas y minerales que le proporcionen las herramientas necesarias para una correcta reconstrucción de los tejidos. Por eso, la alimentación es clave para tener una piel saludable y favorecer la cicatrización, pues es la fuente de nutrientes esenciales e hidratación que ayudan a proteger la piel de las agresiones externas como el frío o la exposición solar, combatir infecciones y regenerarse más rápidamente.

Cuando nos comienza a picar la cabeza, lo primero que pensamos es que tenemos unos indeseables inquilinos viviendo en nuestro pelo. Sin embargo, esa es sólo una de las muchas causas que puede provocar picor en el cuero cabelludo, pues hay una gran variedad de desencadenantes del prurito, desde ciertas patologías hasta a simples respuestas del organismo a factores internos o externos. A continuación, te explicamos algunas de las causas más frecuentes que pueden provocar picor. Factores ambientales. Si con la llegada del invierno te ha comenzado a picar la cabeza, lo más normal es que no tengas de qué preocuparte. El frío y la humedad sumados a los bruscos cambios de temperatura y la calefacción suelen provocar que se produzca sequedad en el cuero cabelludo, lo que suele a su vez provocar tirantez y picor. Los rayos UV, la contaminación, los

Cuando hablamos de quemarnos, prácticamente a todos nos viene a la cabeza una imagen de la playa en un día de pleno calor en agosto tumbados en la toalla con la sensación de que la piel nos arde. Y es que en muchas ocasiones asociamos quemarnos con el calor y la playa, pero la radiación solar no tiene por qué estar directamente relacionada con las altas temperaturas. Esto se debe a que las quemaduras solares las provocan los rayos ultravioletas, no el calor en sí, pues hay factores como las nubes, el viento o la altitud que hacen que disminuya la temperatura pero no la radiación. Los rayos ultravioletas o rayos UV es la radiación que llega desde el sol a la Tierra y, aunque la atmósfera nos protege de algunos, muchos otros llegan a la superficie. Esta radiación llega de

Cuando hablamos de psoriasis nos referimos a una enfermedad inflamatoria crónica de la piel, que produce irritación y lesiones con escamas blanquecinas. Los síntomas de esta enfermedad suelen ser sequedad de la piel, picor, dolor y descamación. Es una patología que evoluciona por brotes, es decir, hay épocas en las que los síntomas remiten y otras en las que empeoran considerablemente. Pero esto son sólo los síntomas "visibles", pues la psoriasis tiene un impacto en la vida cotidiana de los que la sufren que va mucho más allá de la piel. En primer lugar, cuando sufres una enfermedad de este tipo tienes que tomar más precauciones en lo que a hábitos de vida saludable se refiere, es decir, es importante no abusar del consumo de alcohol y tabaco, controlar el estrés, la obesidad, el metabolismo, etc., que son algunos desencadenantes de

Con la llegada del otoño son habituales las consultas sobre la caída del cabello. A pesar de que se trata de un proceso normal de renovación del pelo, muchas veces nos agobiamos pensando con la posibilidad de quedarnos calvos o de que nuestra melena no vuelva a ser lo que era… La alopecia androgénica o calvicie común es el tipo de alopecia más habitual en la sociedad actual, sobre todo entre la población masculina, aunque también afecta a mujeres. Suele empezar a apreciarse en las entradas del cabello y la coronilla, y provoca una disminución tanto en la cantidad como en la calidad del pelo. Aunque puede comenzar en cualquier momento después de la pubertad,  normalmente empieza al principio de la vida adulta y se hace evidente al llegar a los 30 o 40 años. A pesar de tener un origen genético, que en nuestra familia