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Cuando hablamos de quemarnos, prácticamente a todos nos viene a la cabeza una imagen de la playa en un día de pleno calor en agosto tumbados en la toalla con la sensación de que la piel nos arde. Y es que en muchas ocasiones asociamos quemarnos con el calor y la playa, pero la radiación solar no tiene por qué estar directamente relacionada con las altas temperaturas. Esto se debe a que las quemaduras solares las provocan los rayos ultravioletas, no el calor en sí, pues hay factores como las nubes, el viento o la altitud que hacen que disminuya la temperatura pero no la radiación. Los rayos ultravioletas o rayos UV es la radiación que llega desde el sol a la Tierra y, aunque la atmósfera nos protege de algunos, muchos otros llegan a la superficie. Esta radiación llega de

Cuando hablamos de psoriasis nos referimos a una enfermedad inflamatoria crónica de la piel, que produce irritación y lesiones con escamas blanquecinas. Los síntomas de esta enfermedad suelen ser sequedad de la piel, picor, dolor y descamación. Es una patología que evoluciona por brotes, es decir, hay épocas en las que los síntomas remiten y otras en las que empeoran considerablemente. Pero esto son sólo los síntomas "visibles", pues la psoriasis tiene un impacto en la vida cotidiana de los que la sufren que va mucho más allá de la piel. En primer lugar, cuando sufres una enfermedad de este tipo tienes que tomar más precauciones en lo que a hábitos de vida saludable se refiere, es decir, es importante no abusar del consumo de alcohol y tabaco, controlar el estrés, la obesidad, el metabolismo, etc., que son algunos desencadenantes de

Con la llegada del otoño son habituales las consultas sobre la caída del cabello. A pesar de que se trata de un proceso normal de renovación del pelo, muchas veces nos agobiamos pensando con la posibilidad de quedarnos calvos o de que nuestra melena no vuelva a ser lo que era… La alopecia androgénica o calvicie común es el tipo de alopecia más habitual en la sociedad actual, sobre todo entre la población masculina, aunque también afecta a mujeres. Suele empezar a apreciarse en las entradas del cabello y la coronilla, y provoca una disminución tanto en la cantidad como en la calidad del pelo. Aunque puede comenzar en cualquier momento después de la pubertad,  normalmente empieza al principio de la vida adulta y se hace evidente al llegar a los 30 o 40 años. A pesar de tener un origen genético, que en nuestra familia

Cuando aparece una espinilla, la primera reacción después de entrar en pánico (siempre salen en el momento más inoportuno) es tratar de hacer que desaparezca aplicando todos los tratamientos y remedios caseros que se nos ocurren o que encontramos en Internet. Cuando vemos que no surte mucho efecto, el siguiente paso es aplicar diez kilos de maquillaje y corrector para tratar de disimularla. Sin embargo, cuando tratamos una espinilla que ya ha llegado a la superficie y nos olvidamos del resto de la piel, lo más probable es que no sirva para nada e incluso empeore la situación. Mantener la piel libre de imperfecciones no es actuar cuando ya han aparecido, sino adoptar una rutina de limpieza y cuidado diario adaptada a nuestra piel, en este caso con tendencia acneica. Esta rutina de belleza debe basarse en 4 pilares esenciales: limpieza,

La aparición de caspa normalmente lo primero que conlleva es una preocupación estética, pero también puede ser síntoma de un problema dermatológico subyacente, como la dermatitis seborreica o la psoriasis. La psoriasis es una enfermedad genética de la piel que afecta al 2% de la población, si bien es cierto que el 70-80% de las personas que padecen psoriasis presentan psoriasis en el cuero cabelludo. Este tipo de psoriasis puede ser leve y presentarse en forma de una fina descamación, o severa, provocando en el cuero cabelludo una placa roja y gruesa que puede provocar un intenso picor. Ahora bien, ¿cómo podemos identificar la psoriasis de cuero cabelludo? Te explicamos la diferencia con otro tipo de afecciones del cuero cabelludo. Normalmente, la psoriasis viene acompañada de rojeces que se pueden extender más allá de la línea de crecimiento del pelo y áreas escamosas,

Por un momento parecía que no iba a llegar, pero poco a poco el otoño se va adueñando del clima y los días se vuelven más húmedos y fríos. Este cambio climatológico afecta a nuestro organismo de muchas formas diferentes, pero tiene un especial impacto en el órgano que envuelve y protege todo nuestro cuerpo: la piel. Irritaciones, rojeces, sequedad y descamación son algunos de los síntomas propios de esta época, pues el frío altera la película hidrolipídica de nuestra piel, haciendo que la actividad de las glándulas sebáceas sea menor, y tiene un efecto vasoconstrictor, disminuyendo la cantidad de oxígeno y nutrientes que reciben las células cutáneas. Para minimizar el efecto negativo de estos meses del año, hemos elaborado un pequeño manual para que prepares adecuadamente tu piel para el frío. 1. Agua y más agua. Hidratar la piel es uno