agosto 2018

¿Sabías que tu cabello tiene varias etapas de crecimiento? Las fases del ciclo capilar vienen determinadas por varios factores como la genética o los hábitos alimenticios, y pueden verse modificadas por cambios en el organismo causados, por ejemplo, por el estrés o el embarazo. Es un proceso cíclico y asincrónico, es decir, cada pelo evoluciona independientemente del proceso capilar de los que le rodean. Además, es un proceso que afecta por igual a todas las personas y a cualquier pelo de nuestro cuerpo. Lo que realmente varía es, pues, el ritmo de crecimiento y la duración del desarrollo, tanto de una persona a otra como entre las diferentes partes del cuerpo. Cada persona suele tener entre 130.000 y 150.000 folículos en la cabeza y los pelos suelen crecer a un ritmo de 1 centímetro por mes, aunque estos números va disminuyendo conforme pasan

Con la llegada de la estación estival, es habitual la proliferación de insectos e incluso sufrir sus picaduras, especialmente en zonas de costa o montaña. Esto se debe principalmente a que en esta época los insectos son más activos porque es cuando se reproducen. Los protagonistas suelen ser los mosquitos, también abundan las avispas, abejas y arañas, entre otros. Aunque las picaduras normalmente no tienen mayor complicación que una ligera molestia, lo mejor es evitarlas, especialmente en personas alérgicas y niños. Evita las áreas donde los insectos tienen sus nidos. Los insectos normalmente hacen sus nidos o suelen acudir más a cubos de basura, balsas con agua, comida sin tapar y jardines en flor, sobre todo en zonas con rincones, grietas, aleros y huecos. Por eso, es importante tener un mayor cuidado en estos sitios, evitar hacer movimientos bruscos que los alerten

Descubrir sobre el cuero cabelludo de nuestro bebé zonas enrojecidas y con escamas amarillentas puede llevar a cualquier padre o madre a asustarse. Sin embargo, este tipo de apariciones suelen estar asociadas a un trastorno inofensivo y bastante común entre los bebés llamado coloquialmente costra láctea, por lo que no debemos preocuparnos pues no es grave ni doloroso y generalmente los síntomas suelen desaparecer solos. La costra láctea o dermatitis seborreica del lactante es una afección bastante habitual que suele aparecer durante las primeras semanas de vida del bebé. Aunque no se conoce con exactitud la causa, parece producirse por un exceso de estimulación de las glándulas sebáceas del cuero cabelludo del bebé debido a las hormonas maternas o a factores genéticos o medioambientales. También parece estar relacionada con la proliferación del hongo malasezzia furfur, que vive cómodamente en las pieles